Cuidado, puedes cometer el delito de Pánico Financiero

Actualmente, todos tenemos acceso a una gran cantidad de redes sociales donde podemos publicar todo tipo de información y además, participar en mensajes de terceras personas

Cuando nos sumergimos en las publicaciones diarias, podemos encontrar algunas con información de bancos o aseguradoras, las cuales compartimos inmediatamente creyendo que estamos haciendo un bien y colaborando para que la información se vuelva viral

Cuando hacemos eso, no evaluamos si dicha información es verídica y probablemente sin querer, aportamos para que cualquier institución financiera o aseguradora, se vuelva vulnerable, afectando su solvencia, liquidez y sobre todo, su reputación

Hace poco más de una década, el internet y las redes sociales no tenían el impacto para que este tipo de información se volviera viral y dañara a una institución o inclusive a la economía del país.(Fotografía ilustrativa: shutterstock)(Fotografía ilustrativa: shutterstock)

Pero aún sin esa fuerza tecnológica, hace 14 años los guatemaltecos fueron testigos de algunas crisis bancarias. A raíz de ello y, además de incorporarse las lecciones aprendidas que permitieron redoblar esfuerzos para proteger los intereses de los cuentahabientes, se impulsó otro tipo de acciones orientadas a proteger al sistema financiero nacional de eventuales rumores o falsas acusaciones.

Esto hace que en 2008, se quedara plasmado en el decreto 64-2008, del Congreso de la República, el artículo 342 ‘B’ llamado Delito de Pánico Financiero

Parafraseando el artículo 342 “B”, comete delito de Pánico Financiero quien divulgue por cualquier medio o sistema de comunicación, información falsa que afecte la confianza de los clientes hacia una institución sujeta a la inspección de la Superintendencia de Bancos (SIB).    

El impulso para las buenas prácticas

Con la creación de este artículo, que busca proteger a los bancos y empresas que integran grupos financieros, se ha logrado que el sistema bancario evolucione y mejore sus prácticas de administración de riesgo.  (Fotografía ilustrativa: shutterstock)(Fotografía ilustrativa: shutterstock)

La Junta Monetaria emitió una serie de disposiciones en 2016 para fortalecer el Gobierno Corporativo de las instituciones financieras. Estas consisten en un conjunto de normas y políticas para asegurar los controles, pesos y contrapesos orientados a promover la rendición de cuentas, la transparencia, y las buenas prácticas para salvaguardar los intereses de clientes, accionistas y otros grupos de interés. 

Con base a este reglamento, cada banco del sistema ha desarrollado todos los instrumentos y procesos internos necesarios, mismos que son sujetos a la supervisión permanente de la SIB.

Con toda esta información, no significa que no se pueda decir nada malo de los bancos. Claro que se puede cuestionar, pero con fundamento, información científica o fuentes. 

La recomendación

  • Busca información del banco: Descubre si el banco en el que confiaras tus activos es solvente. Esto permitirá que no pierdas la confianza con cualquier información errónea que llegue a tus manos. 
  • Evaluar la fuente: si encuentras una publicación en las redes sociales, investiga de dónde proviene la información y qué tan confiable es la fuente. 

(Fotografía ilustrativa: shutterstock)(Fotografía ilustrativa: shutterstock)

  • Tener un acercamiento: tienes el derecho de acudir a cualquier banco y solicitar información. Ellos, por obligación, tienen atención al cliente donde podrás aclarar cualquier duda.
  • Cuidado con lo que publicas: no compartas información que puede ser imprecisa o falsa, así que ten precaución con la información que te encuentras en las diversas plataformas de comunicación.  
  • Acude a la Superintendencia de Bancos: es el órgano supervisor de los sistemas financieros guatemaltecos. En su oficina de atención permanente pueden aclarar tus dudas.

(Fotografía ilustrativa: shutterstock)(Fotografía ilustrativa: shutterstock)

Así que imaginemos lo que ahora, con las múltiples plataformas de comunicación, lograremos afectar si compartimos o creamos información falsa.

Tengamos cuidado porque sin darnos cuenta, estaríamos afectando la honorabilidad, prestigio o la solvencia de dichas instituciones. Y no solo eso, sino también afectar la estabilidad económica de toda Guatemala al promover dudas que afectan la confianza en  la actividad financiera. 

Fuente> Soy502