Cinco riesgos de ciberseguridad que plantean las tecnologías emergentes y cómo podemos defendernos de ellos
El avance de la tecnología digital está transformando fundamentalmente las industrias, las economías y los valores sobre los que se construyen nuestras sociedades.
Un nuevo informe del Foro Económico Mundial destaca las enormes oportunidades que ofrecen las tecnologías emergentes, incluidas la inteligencia artificial (IA), la computación cuántica, las biotecnologías y la Internet de las cosas (IoT).
Pero el optimismo del informe, ” Navegando la Ciberresliencia en la Era de las Tecnologías Emergentes” , se ve atenuado por una advertencia: a medida que estas tecnologías avanzadas asumen funciones cada vez más críticas, a menudo cruciales para la seguridad nacional, se requerirá un nuevo nivel de ciberresiliencia para protegerlas de los ataques de actores maliciosos.
Un panorama de amenazas cambiante
La Perspectiva Global de Ciberseguridad 2024 del Foro reveló que casi el 56% de los líderes cree que las tecnologías emergentes brindarán una ventaja a los atacantes cibernéticos.

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Por el contrario, solo el 8,9 % creía que las nuevas tecnologías inclinarían la balanza a favor de los ciberdefensores. Los deepfakes, el desarrollo de malware y las filtraciones de datos se encontraban entre las principales preocupaciones de los ejecutivos que respondieron a la encuesta.
Una nueva mentalidad para la ciberresiliencia
El informe Navegando la Ciberresiliencia del Foro describe un nuevo enfoque necesario para garantizar una ciberseguridad rigurosa a medida que avanza la tecnología.
“La mentalidad tradicional de seguridad por diseño, que se centra en integrar funciones de seguridad en las nuevas tecnologías desde el principio, ya no es suficiente ante el complejo y cambiante panorama de amenazas”, afirma el informe. “En cambio, existe una necesidad apremiante de adoptar un enfoque de resiliencia por diseño, que vaya más allá de la mera protección para garantizar que los sistemas puedan resistir y recuperarse de los inevitables ataques que ocurrirán”.
A continuación se presentan cinco conclusiones clave del informe.
1. Una superficie de ataque creciente. Más de 200 tecnologías críticas y emergentes ampliarán rápidamente los posibles puntos de entrada de ciberataques. Para 2025, 75 000 millones de dispositivos conectados representarán cada uno una vulnerabilidad potencial. La necesidad de una seguridad integral y robusta nunca ha sido mayor.
2. Perfil de riesgo y recompensa de la IA. Menos de dos años después del avance de la IA generativa, nuevas vulnerabilidades incluyen el envenenamiento de datos, la manipulación de modelos y ataques adversarios como el phishing impulsado por IA. Por otro lado, las herramientas de IA pueden mejorar significativamente las medidas de ciberseguridad. Sin embargo, la innovación constante será esencial para desarrollar estrategias de defensa avanzadas y en constante evolución.
3. La computación cuántica amenaza el cifrado. La inmensa potencia de procesamiento de la computación cuántica podría volver obsoleta la tecnología de cifrado actual. Hay pruebas de que los ciberdelincuentes están almacenando datos para desbloquear el cifrado en el futuro. Es fundamental abordar urgentemente el cifrado a prueba de tecnología cuántica.
4. Cadenas de suministro en riesgo. Las cadenas de suministro globales impulsadas por la tecnología son vulnerables a ataques de ciberdelincuentes y otros actores maliciosos. Se requerirán medidas de seguridad robustas e integrales para garantizar un flujo ininterrumpido de mercancías entre las economías globales.
5. Desafíos de la defensa. La grave escasez de profesionales en ciberseguridad con experiencia en tecnologías emergentes está debilitando las defensas. Para asegurar con éxito los nuevos sistemas y responder a las amenazas en constante evolución, los sectores público y privado deben invertir en la contratación y la capacitación en ciberseguridad.
“La resiliencia por diseño es un enfoque que transforma paradigmas; requiere que las organizaciones y los responsables políticos amplíen su enfoque, pasando de la simple mejora de la ciberseguridad a un espectro completo de avances en la ciberresiliencia”, afirmó Akshay Joshi, director del Centro de Ciberseguridad del Foro Económico Mundial. “Implica construir sistemas que no solo sean seguros, sino también flexibles y adaptables, con la capacidad de evolucionar en respuesta a las amenazas emergentes”
Construyendo un futuro ciberresiliente
A la luz de los riesgos que presentan las tecnologías emergentes, el informe hace una serie de recomendaciones para garantizar que los sistemas críticos estén protegidos.
Invertir en investigación y desarrollo, así como en soluciones innovadoras, como técnicas criptográficas avanzadas y herramientas basadas en IA, será crucial. El progreso tecnológico debe ir acompañado de un fortalecimiento de las alianzas entre el gobierno, la industria y el mundo académico. Estas colaboraciones deben centrarse en la resolución colectiva de problemas y en el desarrollo de las competencias cibernéticas en áreas tecnológicas emergentes.
A medida que las tecnologías emergentes se integren más en las economías, los marcos regulatorios y la estandarización desempeñarán un papel clave en la promoción de la seguridad desde el diseño y la facilitación de la cooperación internacional.
Será esencial implementar mecanismos de monitoreo continuo y adaptar las estrategias a la evolución de las amenazas.
Al equilibrar los riesgos y las oportunidades, podemos mantener un ecosistema digital seguro y resiliente que fomente la innovación al tiempo que protege nuestros activos críticos, allanando el camino para un futuro digital próspero y seguro.
Fuente: Foro Económico Mundial